Acompañamiento al nacimiento. Desprendimiento y salida de la placenta, en un parto a domicilio.

Para un parto natural y respetado, el objetivo es acompañar a la madre y al bebé de manera que ambos puedan transitar de la forma más fisiológica posible por el proceso. 

Acompañamiento al Período Expulsivo

El período expulsivo, o fase de pujos, ocurre cuando el bebé comienza a descender por el canal de parto. Este momento puede durar entre 20 minutos y dos horas en partos de bajo riesgo. La clave es respetar el tiempo natural y no apresurarlo.

• Ambiente: Mantener un ambiente cálido y tranquilo, con luz tenue y poca intervención, permitirá que la madre se concentre mejor en su cuerpo y en las contracciones.

• Facilitar que la madre elija la posición en que se sienta más cómoda mejora el flujo de sangre y facilita descenso del bebé: vertical, en cuclillas, semiincorporada, en cuatro puntos.

• Fomentar pujos espontáneos y libres en lugar de guiarlos permite que el cuerpo responda a sus propias señales de forma óptima, evitando agotamiento y desgarros innecesarios.

• Protección del Periné: Durante la salida del bebé, si es posible, una ligera presión con compresas calientes en el periné puede ser útil para evitar desgarros.

Distocias y Resolución

Aunque en un parto respetado se minimiza el intervencionismo, es esencial conocer y saber actuar ante algunas distocias:

• Distocia de Hombros: Ocurre cuando el hombro anterior del bebé se queda atrapado detrás del pubis de la madre. Para resolverla, se puede intentar la maniobra de McRoberts (flexionar bien las piernas de la madre hacia el abdomen) o aplicar una ligera presión suprapúbica. Es importante no traccionar de la cabeza del bebé.

• Rotación Incompleta de la Cabeza: Si la cabeza no completa su rotación en el canal de parto, cambios de posición en la madre (como cuatro puntos o posiciones de cuclillas).

Bienvenida a la Criatura

Una vez que el bebé ha nacido, es importante proporcionar una bienvenida tranquila, respetuosa y sin intervenciones apresuradas.

• Contacto Piel con Piel: Colocar al bebé inmediatamente sobre el pecho desnudo de la madre, sin separarlos para procedimientos rutinarios que puedan esperar.

• Ambiente Cálido y Silencio: Mantener el ambiente cálido, usando una manta para cubrir al bebé y a la madre. Silencio o una voz suave respetan la adaptación y el primer contacto visual entre madre e hijo.

Desprendimiento y Salida de la Placenta

La placenta suele desprenderse de manera fisiológica entre 5 y 30 minutos después del nacimiento del bebé, aunque en algunos casos puede tardar más.

• Signos de Desprendimiento: Los signos incluyen un cambio en la forma del útero, el cordón que se alarga y un pequeño chorro de sangre. En este momento, la madre puede sentir ganas de pujar nuevamente.

• Esperar la Expulsión Natural: No se debe realizar tracción del cordón a menos que se presenten signos de retención placentaria o sangrado abundante. En cambio, el pujo espontáneo de la madre suele ser suficiente para liberar la placenta.

• Clampaje Tardío: Se debe esperar de 1 a 3 minutos, o hasta que el cordón deje de latir, antes de clampar. Esto permite que el bebé reciba la mayor cantidad de sangre placentaria, ayudando a reducir riesgos de anemia en las primeras etapas. Es mejor aún esperar a que la placenta haya salido. Y es ideal realizar el clampaje y corte en el extremo placentario del cordón de tal modo que la gelatina de wharton pase al recién nacido a lo largo de los siguientes 36 horas.

• Primera Valoración del Bebé: En un parto natural y sin complicaciones, el test de Apgar se puede realizar mientras el bebé permanece en contacto con la madre, sin necesidad de separarlos.

Resoluciones en el Alumbramiento

El alumbramiento idealmente es un proceso fisiológico que no requiere intervención. Sin embargo, existen algunas desviaciones:

• Retención Placentaria: Si la placenta no se desprende espontáneamente y ha pasado más de media hora, o si hay signos de hemorragia, puede ser necesario ayudar con una inyección de oxitocina, y un masaje uterino suave para promover contracciones.

• Hemorragia Postparto (HPP): Si la madre presenta signos de HPP (sangrado excesivo, mareo), se debe actuar con inmediatez: oxitocina, presión en el útero y, en casos de emergencia, revisión manual del útero.

Consideraciones Finales

A lo largo de todo el proceso, la clave es la paciencia y el respeto a los tiempos naturales del organismo, brindando apoyo constante y observación, pero sin apresurar ni interferir. Las desviaciones de la normalidad, aunque raras en un entorno de parto natural, deben ser reconocidas a tiempo para actuar de manera oportuna pero siempre con intervenciones mínimas.

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