¿Es realmente necesaria la episiotomía? Cuándo está indicada y por qué no debe ser la rutina

Durante décadas, la episiotomía se consideró un paso casi inevitable en la mayoría de los partos, especialmente en las madres primerizas. La idea asentada en la práctica médica era que realizar este corte quirúrgico evadiría desgarros más complicados al salir la cabeza o los hombros del bebé.

Sin embargo, la evidencia científica ha cambiado profundamente esta perspectiva. Hoy sabemos con certeza que los desgarros espontáneos suelen cicatrizar mejor sin episiotomía que con ella. Por tanto, este procedimiento ha dejado de ser una norma de rutina para convertirse en una intervención reservada a situaciones muy concretas.

¿Qué es exactamente la episiotomía?

Consiste en un corte quirúrgico que se realiza en la pared vaginal durante el periodo expulsivo (habitualmente con una inclinación de unos 60 grados respecto a la vertical y con mayor frecuencia en el lado derecho).

A pesar de que durante años se aplicó sistemáticamente con la intención de proteger el suelo pélvico, los datos clínicos actuales demuestran que, en condiciones normales, la episiotomía no mejora la recuperación, sino que la complica:

  • Requiere mayor número de puntos de sutura.
  • Presenta peor evolución en la cicatrización.
  • Genera más dolor en el posparto inmediato.
  • Aumenta el riesgo de molestias o dolor durante las relaciones sexuales a medio y largo plazo.

Las 4 situaciones médicas en las que SÍ está indicada

Que la episiotomía no deba hacerse «por norma» no significa que esté prohibida. Sigue siendo un recurso útil cuando existe una necesidad clínica justificada:

  1. Partos instrumentales (por ejemplo, con fórceps): El corte ayuda a mitigar el desgarro que pueden causar las propias valvas del instrumento dentro de la vagina.
  2. Distocia de hombros: Cuando la cabecita del bebé ya ha salido pero el hombro queda atrapado tras el pubis de la madre. La episiotomía no libera el hombro por sí sola, pero aporta espacio para que el profesional realice las maniobras necesarias para resolver la complicación.
  3. Sospecha de pérdida del bienestar fetal: Si en el tramo final del expulsivo se detectan alteración o sufrimiento en el bebé y se requiere acortar el tiempo de salida con urgencia.
  4. Riesgo inminente de desgarro grave: Situaciones excepcionales donde, a criterio de la matrona o el ginecólogo que atiende el parto, se aprecia que el perineo no va a ceder y que se producirá un desgarro grave inminente.

Mitos persistentes: Lo que NUNCA justifica una episiotomía

Existen criterios que en el pasado se utilizaban como pretexto y que hoy la medicina basada en la evidencia rechaza abiertamente. Nunca debe realizarse una episiotomía por rutina en:

  • Mujeres que paren por primera vez (primíparas).
  • Mujeres muy jóvenes o de edad más avanzada.
  • El simple deseo de acelerar un parto que evoluciona con normalidad.

Preguntas recomendadas para tu plan de parto

La mejor manera de afrontar el nacimiento con tranquilidad y confianza es contar con información clara y mantener un diálogo abierto con el equipo que te va a acompañar. Antes del día del parto, es aconsejable plantear estas dos preguntas a tu ginecólogo o matrona:

  1. «¿En qué casos específicos consideraría necesario realizarme una episiotomía?»
  2. «¿Cuál es la tasa habitual de episiotomías en sus partos o en este hospital?»

El objetivo de la obstetricia moderna es acompañar la fisiología natural del parto, interfiriendo solo cuando sea imprescindible para garantizar la seguridad y la salud de la madre y del bebé.

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